Me gusta diseñar. Me encanta calcular. Pero me fascina apretar tuercas, el contacto de la mano con el acero a través de una fina capa de lubricante que te pringa por doquier. Pocos niños han disfrutado un día de Reyes tanto como yo esta tarde… Otras veces he desmontado y montado otros mecanismos sin tanta excitación, pero supongo que el hecho de estar diseñando algo como lo que uno tiene entre manos, le da un matiz especial: superior.
Hoy he tenido la oportunidad de meterle mano a un reductor de velocidad real, ¡y además nuevecito! Es una fortuna poder contar con un taller en momentos como este, la verdad, y más con un mecanismo tan limpio. Más que nada por la carga didáctica de esta experiencia.
El reductor que se ha sometido a mi diez-once es de los italianos Bonfiglioli, con una relación de transmisión de 33,2 a 1. Desconozco la potencia. Después pude estimar con cierto atino el módulo de los engranajes que lo componen: dos pares de engranajes helicoidales.
La idea era ver cómo los ingenieros de verdad hacen reductores de verdad, porque yo puedo calcular con una precisión inusitada, pero si luego no sé que debo poner retenes, juntas tóricas, roscas autocentrantes, etc., no me vale de nada hacer tanto número. Aquí lo que se pretende es sorprender al tribunal del proyecto, asi pues debemos poner toda la carne en el asador.
Ahora debo montarlo para devolverlo al dueño: toquemos madera… Más adelante comentaré algunos detalles que me han parecido interesantes para implemetanlos (a.k.a. “copiarlos”) para mi proyecto. Estas cosas motivan…




#1 por oxot - Noviembre 10th, 2009 a las 17:53
¿Se ha muerto el proyecto o se ha muerto el blog?
Una pena… esta íba para muy interesante.
Ánimo con las dos cosas !!!
#2 por Daniel - Noviembre 10th, 2009 a las 18:06
#1
¡No han muerto ninguno de los dos! Retomé el proyecto hace unas semanas y me gustaría haber hecho lo mismo con el blog, pero estoy en contrarreloj para entregarlo en diciembre.
No dispongo de todo el tiempo que necesito para documentarme y redactar posts, pero en cuanto me vea más despejado volveré.
Gracias por los ánimos!
#3 por carlos - Noviembre 10th, 2009 a las 21:41
hola estimado daniel, pues me parece interesante el tema y me gustaria contar con la informacion que pudieras compartir al respecto, mi correo es kalin_uni@yahoo.es
gracias y cuidate
#4 por ajsaez3 - Enero 14th, 2010 a las 08:20
Lo que más mola es terminar de montarlo de nuevo y que no te sobre ninguna pieza. Aunque mi padre, de quien lo he aprendido casi todo, cuando nos pasaba eso decía: “No te preocupes, niño, eso son piezas de más que traen las cosas”. Y nunca le falló el proverbio.
Completamente de acuerdo en lo de la destreza en el montaje y el desmontaje. Basta con una junta ligeramente doblada, una biruta que se cuela, para liarla parda, y eso sólo se aprende cuando tienes las uñas negras de tanto pringarte.
¡Ánimo, ingeniero!
#5 por ajsaez3 - Enero 14th, 2010 a las 08:31
Por cierto, en relación a esto del manejo de maquinaria, en general, los expertos dicen que las cosas van a cambiar bastante en no mucho tiempo. EL año pasado trajimos a un colega que nos dio una charla en la que nos habló de “Realidad aumentada”. En el campo de la mecánica esto se traduce en, por ejemplo, http://www.youtube.com/watch?v=P9KPJlA5yds. Alucinante.
#6 por Daniel - Enero 20th, 2010 a las 14:17
Las piezas que me sobran las meto por algún hueco, que no se vea demasiado…
Menuda pasada lo de la realidad aumentada. A este paso, los mecánicos van a tener que renovar el modelo de negocio (muy de moda esto de renovarse, últimamente).
He estado viendo otros videos y me he dado cuenta que en los 80, Regreso al Futuro en su segunda película ya mostró esta tecnología, de forma premonitora, en la escena del tiburón…